Si bien es cierto, que hoy en día es difícil encontrar a jugadores de poker ya experimentados que te ofrezcan una opinión al respecto de alguna sesión o mano en concreto. También es cierto, que nosotros mismos podemos empezar a realizar ese análisis y estudio detallado de por qué perdimos esa mano, y tan importante es saber por qué razón perdimos como saber por qué razón nos llevamos una mano que posiblemente hubiéramos perdido si el villano hubiera subido o simplemente visto.
Desde luego, no es lo más divertido del poker, pero hace poco un recién conocido me preguntaba cuantas horas dedicaba a jugar al poker diariamente, y yo le respondí, y se quedo asombrado, pero no le dije cuanto tiempo me lleva analizar las sesiones que realizo semanalmente, ya que entonces se hubiera puesto a contar con los dedos las horas que restaban a un día. Ciertamente, no es algo agradable, se puede decir que la parte de análisis, no tanto la de estudio, puede resultar aburrida o cansina en muchas ocasiones, pero realmente ese será nuestro mejor libro guía de estudio.
Y es que, muy a pesar de muchos, a la larga no se gana en el poker, juegues en los niveles que juegues, sin estudio y análisis frecuentes. Es como el trabajo físico para un ciclista: el trabajo físico, da fuerza al ciclista cuando la pendiente es considerable. Si dejamos ese trabajo, la bicicleta primero se detiene lentamente y finalmente llega a un punto que empieza a descender marcha atrás. Pero no penséis que esto ocurre sólo a los que empiezan sino también a los más experimentados, ya que caen en la auto-complacencia o en su hipotética maestría con los naipes. Y cuando estos se dan cuenta que les están ocurriendo hechos desagradables pierden el entusiasmo y finalmente se estancan.
Andoni Arias "Gurtu"






